El panorama para el Gobierno se sigue oscureciendo. El último informe de Fundación Paz Ciudadana derrumbó uno de los pilares del oficialismo, la seguridad. Esto se suma al deficiente crecimiento económico y la incertidumbre por las reformas que todavía están en discusión, por lo que la incomodidad azota al Ejecutivo y lo pone contra la espada y la pared. En un nuevo capítulo de La Semana Política en El Mostrador, el director ejecutivo, Federico Joannon, la jefa de Mercados, Natalia Saavedra y el periodista Hernán Leighton, analizaron estos temas que marcan la agenda.

“El informe de Paz Ciudadana es un golpe a la línea de flotación del Gobierno que va a complicar bastante las políticas de ahora en adelante. Los números son pésimos y así lo han confirmado desde el oficialismo”, sostuvo Leighton al inicio de la conversación.

“La victimización llegó al peak histórico, un alza en el temor y baja en las denuncias, lo que habla de una falta de confianza en las propias instituciones”, agregó, al abordar las cifras del estudio 2019.

“En cualquier Gobierno de tinte conservador, la lucha contra la delincuencia es uno de los ejes, y este Gobierno ha hecho mucho énfasis en la mano dura en esta misma política que se ha calificado “como de matinal”, sostuvo.

Por su parte, a la luz de los datos, Federico Joannon indicó que “se le está cayendo un segundo pilar al Gobierno, el de la seguridad ciudadana, que se suma al pilar del crecimiento”.

En relación a las reformas que se encuentran en discusión en el Congreso, Natalia Saavedra señaló que “quedan siete días para que el 23 de octubre se vote en sala el proyecto de las 40 horas, lo que va a ser un hito relevante. Y faltan nueve días para que se reordene el pool político respecto a las renuncias que tienen que haber de los candidatos a gobernaciones y también a elecciones municipales”.

“Se vienen varios hitos dentro de la agenda política que van a mover un poco las voluntades. Sobre todo, con respecto a las 40 horas y el festival que se celebrará, que es esta acción ciudadana que se va a realizar el domingo en la Alameda, donde también vamos a ver qué tanto apoyo tiene. Lo menciono porque se conoció la encuesta Criteria que reveló que este proyecto ha logrado mucha identificación en la sociedad civil, y además -independiente de estar a favor o en contra- el 96% de las personas dice conocer de la iniciativa”, explicó Saavedra.

El escenario es tal que “mientras el Gobierno tiene otras reformas relevantes andando como pensiones o la tributaria, un proyecto que no viene del Gobierno logra una mayor identificación con la sociedad civil, y al parecer, un mayor conocimiento”, añadió.

En materia tributaria, por ejemplo, la opinión pública interpreta la reforma como que el Gobierno “está arreglando impuestos para los súper ricos”, dijo Saavedra. Pero al mismo tiempo –acotó Leighton- “desde el mismo mundo empresarial, las expectativas son muy bajas, independiente de si se logra o no la reintegración, porque se entiende que no va a cambiar sustentablemente el devenir de la economía nacional”.

En este sentido, Leighton aseveró que “el Gobierno se encuentra un poco entre la espada y la pared, porque remece el mundo de las AFP, genera una presión con los empresarios y también con el mundo civil y también remece el mundo laboral con este proyecto de 40 horas”.

“El Gobierno está en una situación muy incómoda y no está dando líneas claras de hacia dónde hay que avanzar y ahí se encuentra la respuesta que tiene el propio oficialismo que en 40 horas está dividido, está dividido en reforma tributaria y está dividido en pensiones. El Gobierno, al no tener una bandera clara o un objetivo común, está totalmente presionado por todos lados y no encuentra una salida”, precisó.

“La bajada política es que el Gobierno nuevamente está cayendo en este síndrome de las 40 horas. Recordemos que se habló mucho de populismo en el actuar del Gobierno luego de que saliera esta encuesta Cadem que hablaba de un 73% de apoyo a este proyecto, y a la hora siguiente, el Gobierno saca un proyecto de 41 horas laborales”, agregó Leighton.