Un documental sobre la locura es el nuevo estreno de Opinadocs, la plataforma creada por El Mostrador en asociación con Hereje Films.

“¿Qué pasa si esto no existe?” es una película de la directora Pamela Riquelme, ganadora de la competencia universitaria Doc-U en el marco del Festival DocsBarcelona 2018, y se estrena este jueves para abordar un tema del que se habla poco en Chile, como es la salud mental.

“El fin del documental es provocar dudas, es mostrar una realidad diferente a la que el sistema te ofrece, los protagonistas dudaron, y se salvaron, y es importante que todos podamos dudar de lo que nos hace daño, o de lo que nos trata como marginados en la sociedad”, explica Riquelme.

Según el segundo informe de Evaluación del Sistema de Salud Mental en Chile, publicado en 2014, el 22% de la población experimentó trastornos mentales entre 2013 y ese año, mientras que un 23% de la enfermedades en el país corresponden a trastornos neuropsiquiátricos.

OpinaDocs presenta seis cortometrajes para abordar distintas problemáticas de nuestra sociedad, en temas tan diversos como las drag queens, el patrimonio cultural o la migración, y luego promoverá su circulación en festivales locales e internacionales.

De “locos” a activistas

En este caso, los protagonistas son Patricio, Rodrigo y Macarena. Dos de ellos son ex fármaco-dependientes y ella sobreviviente a la terapia electroconvulsiva.

Ellos reflexionan sobre las repercusiones y contradicciones que vivieron al ser usuarios del sistema siquiátrico, y cómo esto los convirtió en activistas por los derechos en salud mental.

“Siempre me inspiraron los temas sociales, temas que están pero de los que no se hablan o de lleno se invisibilizan”, explica la directora, consultada por su interés en este tema.

“En Chile hablar de la psiquiatría para los ‘encargados’ es hablar de que están creciendo los establecimientos, que hay más profesionales, que se agregan más camas, se habla de eso como algo que suma a las personas, y el encierro jamás ha sido algo positivo”, añade.

Para ella, conocer a personas que pasaron por la experiencia de la internación, del electroshock, el abuso de las drogas psiquiátricas y que salieron de ahí convirtiéndose en activistas, en educadores sociales, fue un golpe de inspiración y admiración que necesita trasmitir.

Equipo de “¿Qué pasa si esto no existe?” recibiendo el premio en DocsBarcelona Valparaíso en 2018.

Historias potentes

Riquelme llegó a los protagonistas de su película a través del colectivo “Autogestión Libremente”, que dio una charla en una universidad en Viña del Mar.

La cineasta se contactó con el grupo para poder conocerles y plantearles la idea del documental, y desde ahí tuvo la oportunidad de trabajar con tres personas “con historias muy potentes y con una garra aun mas grande”.

“Filmar con Rodrigo, Patricio y Macarena siempre fue una enseñanza, siento que de alguna forma nuestro equipo se pudo ver reflejado en esas experiencias, entendiendo que a cualquier persona le puede pasar y eso quisimos transmitir en el documental, son relatos íntimos que llegan a ser muy cercano al espectador”, acota.

Estética guzmaniana

El film tiene una estética muy particular, que logra que el espectador internalice la visión de los entrevistas, y fue el resultado de una búsqueda de Riquelme en conjunto con su equipo.

“Tenía la idea de provocar diferentes sensaciones, como la soledad en un espacio lleno de gente, el sentirse ajeno al sistema, la inestabilidad emocional, etc. y así llegamos a representar esto con recursos audiovisuales como los planos al inverso, o la imagen en retroceso, los planos de nuestros protagonistas de espalda, en conjunto con la música que le agrega aun más sensaciones a la experiencia”, comenta.

La directora dice tener una influencia de Patricio Guzman, que en sus documentales le resulta muy poético pero muy duro a la vez.

“Él te impacta, te entristece y paralelamente estás constantemente maravillándote de lo hermoso de sus imágenes, y eso es lo que me gusta del documental, puede ser tan bello cinematográficamente como lo es una película de ficción, pero además te está contando una realidad, que pasó o que sucede y eso hace que sea aun más impactante”.

Salud mental en Chile

Riquelme es crítica del panorama de la salud mental en Chile, que tiene la tasa de suicidios más alta de América Latina.

“Veo mucha gente dañada por las etiquetas psiquiátricas, gente silenciada bajo kilos de pastillas, gente que no recibió más apoyo que el encierro, o 15 minutos de consultas para que te sigan llenando de drogas psiquiátricas”, dice.

“Las personas llegan a ese punto por algo, una situación fuerte, de tristeza o impacto, pero para la psiquiatría en Chile si no respondemos a los estándares de normalidad o no funcionamos como la sociedad quiere, estamos rotos, entonces tenemos que ser silenciados y claramente todos tenemos derecho a expresar nuestras emociones de alguna manera”.

Para ella, hay temas que el Estado no habla: todos los años hay personas que deciden terminar con su vida y cada año la sociedad se vuelve más fría.

“El ejemplo más claro de eso es la gente reclamando en el metro porque alguien decidió lanzarse a las lineas del tren y por eso llegaran tarde a sus trabajos, pero no se preguntan ¿por qué?, y eso me impacta, porque es lo mismo que pasa con la psiquiatría. No existe la empatía hacia el otro, no hay interés en la historia del otro, y mientras eso no pase, la psiquiatría no va a cambiar, independientemente si hay o no recursos para esta área en Chile, va más allá de eso, va en el modelo de salud mental”.