UNICEF consideró que el cierre anticipado del año escolar del Instituto Nacional y del Internado Nacional Barros Arana es una medida que vulnera el derecho a la educación de los más de 5.400 estudiantes que son atendidos por ambos establecimientos educativos.

El organismo internacional recuerda que el derecho a la educación se encuentra consagrado para todos los niños, niñas y adolescentes, sin ningún tipo de discriminación, en los artículos 28 y 29 de la Convención sobre los Derechos del Niño, tratado internacional de derechos humanos que forma parte del ordenamiento jurídico del país, desde su ratificación por el Estado de Chile en agosto de 1990.

En esa línea, UNICEF  realizó un llamado a las autoridades a reconsiderar esta decisión y buscar alternativas de solución en base al diálogo con las comunidades educativas, incluidos los propios estudiantes, para reanudar las clases cuanto antes, de manera que éstos puedan finalizar el año escolar, al igual que otras escuelas, resguardando la calidad de los aprendizajes.

En opinión del organismo internacional, los establecimientos educacionales “deben ser siempre espacios seguros y protegidos para sus estudiantes. Lo anterior implica, asegurar el derecho al buen trato en el contexto educativo y el respeto irrestricto a la dignidad de los alumnos”.