Pese a la evidente ausencia del Jefe de Estado en esta cuarta semana de crisis institucional y social, el Presidente Piñera valoró por Twitter -en el marco del acuerdo para destrabar el Presupuesto 2020, liderado por el ministro de Hacienda Ignacio Briones- la condonación de los intereses morosos del CAE.

Si bien, este alcance fue celebrado desde luego por el oficialismo, pero también por cierto sector de la oposición, no produjo mayor efecto en la comunidad educacional, quienes han sostenido que la solución a este problema no es la condonación de los intereses, sino la condonación de la deuda misma.

El presidente de Renovación Nacional, partido que desde el estallido social ha destacado dentro del oficialismo por grados ascendentes de conexión con el movimiento ciudadano y que le ha valido, por tanto, en un sorpresivo aumento de su capital político, planteó recientemente una propuesta que incluye la demanda más sentida por el sector estudiantil: la condonación del Crédito con Aval del Estado (CAE).

En lo medular, Desbordes propone que las personas que se encuentran endeudadas y que cumplieran con los requisitos para acceder a la gratuidad en la educación superior, se les condone la deuda.  Y por el contrario, en aquellos casos de quienes no tienen derecho a gratuidad, se les condona los intereses y las multas.

El Instituto Libertad realizó una estimación del costo que tendría aquella medida, cuyos datos fueron obtenidos de un estudio de la Fundación Sol, que a su vez tomaron como fuente la Comisión INGRESA.

El costo aproximado de condonar la deuda CAE para quienes hubieran tenido gratuidad sería US$709 millones. Respecto de quienes no tuvieron derecho a gratuidad, se estima el costo de condonar los intereses en unos US$330 millones.

En conclusión, al sumar el costo para quienes hubieran tenido gratuidad y para quienes no, resulta un total de US$1.039 millones, equivalente a $768.987 millones.

Nueva Constitución y legitimidad de las marchas

Aun cuando el Gobierno haya cedido en su oposición a una nueva Constitución y, en consecuencia, plegado a la propuesta de RN de una nueva constitución, Desbordes sabe que para alcanzar el éxito se necesita de un apoyo explícito del sector más duro del oficialismo -que está por proteger la actual Constitución y le teme a la Asamblea Constituyente- por lo cual ha insistido abiertamente en llamar a su sector político a que tomen la decisión de influir y no restarse políticamente.

Este es el momento en el que nosotros podemos ser parte del proceso del cambio de la Constitución, este es el momento en que nosotros somos actores y tenemos derecho a opinar y van a conversar con nosotros. Yo no sé, estimados amigos de centro derecha, qué pase en seis meses más y por lo tanto este es el momento en el que sí podemos influir”, sostuvo ante CNN.

Otra de las declaraciones, que más claramente remarcan el distanciamiento con sus socios en Chile Vamos, tiene que ver con la legitimidad de las manifestación. Al respecto Desbordes admitió en una entrevista en Cadena Nacional de VíaXque si no estuviera  en el Congreso “probablemente estaría en la calle pero no contra un Gobierno determinado, porque el que quiera apropiarse de las marchas es que no entiende nada”.

En la entrevista el presidente de RN contó que su hijo también participa de las marchas. “Mi hijo se manifiesta por la pensión de su abuelo, que es mi padre, que son $180 mil pesos de pensión. Él vive en Maipú y somos familia de clase media y él me dice pero bueno, mi abuelo tiene una pensión que no le alcanza para nada y quiero marchar por eso”.