El sacerdote jesuita Felipe Berrios valoró el llamado a la paz efectuado el pasado martes por el Presidente Sebastián Piñera.

Desde su casa en el campamento La Chimba, en Antofagasta, el jesuita destaca el inicio de las protestas sociales, pero lamentó que, con el transcurso de los días, “algo pasó” y tomó protagonismo una violencia “que no era lo que queríamos”.



“Sentimos que el país se nos va de las manos y literalmente nos hemos sacado los ojos los chilenos unos a otros”, reflexionó.

“Queremos paz, no queremos que destruyan nuestras instituciones. Queremos avanzar hacia un país más justo, pero no queremos destrozarnos entre los chilenos”, enfatizó.

Finalmente, el religioso, llama a “que la violencia no nos quite lo más importante: un país mejor”.