La diputada de Renovación Nacional Ximena Ossandón no dio pie atrás en la indicación que presentó ayer en la Cámara de Diputados para elevar las pensiones básicas en un 50 por ciento, por encima de la propuesta gubernamental que las reajusta en un 20 por ciento, todo en el marco de la discusión de la Ley de Presupuestos 2020

“El Gobierno debe entender que las pensiones son una porquería y que cuando un país está enfermo o en crisis, los esfuerzos deben ir más allá de lo posible. Volvamos a tener una política más humana, centrada en la gente. A veces cuando se hacen apuestas sociales se puede perder en las finanzas, pero se gana en dignidad y respeto hacia las personas. La solidaridad es un valor que Chile ha olvidado en el último tiempo y que es urgente restituir”, explicó.

Si bien la mesa de la Cámara de Diputados declaró inadmisible la iniciativa de la legisladora porque incidía en las finanzas públicas incrementando el gasto fiscal lo cual es materia propia del Presidente, se solicitó que la sala decidiera este punto. Votado este aspecto, la sala decidió por 74 votos que fuera admisible y el fondo de la indicación se aprobó con 125 votos a favor, 1 en contra y 2 abstenciones.

“Una sociedad que aspira a ser justa debe necesariamente asegurar condiciones sociales dignas y minimas a todos sus habitantes. Eso es caro. Es cierto. Pero si no aseguramos eso, hemos fracasado. Si hay gente ganando 107 mil es una sociedad inmoral y simplemente no estamos haciendo sociedad. El Estado debe invertir todo lo posible en solucionar eso”, argumentó la diputada RN.

El director de Presupuestos, Rodrigo Cerda, también se opuso a la iniciativa argumentando que “ el solo aumento en 20% de la pensión básica implica US$600 millones y con esta iniciativa se está aumentando en US$1.000 millones el gasto, monto que no tenemos y que es imposible financiar con un crecimiento bajo”.

Ossandón contestó al Gobierno aduciendo que “la lógica de que todo es económico no resiste más. Lo que no es rentable economicamente, puede ser bueno en lo humano y se puede ganar en otros aspectos que finalmente permitirán recuperar la inversión social que estamos haciendo. Además llegó la hora de tributar sobre el sistema financiero porque está demostrado que en Chile la disminución de impuestos a los grandes capitales se traduce solo en acumulación. No se traduce en productividad ni en chorreo. Entonces subir las pensiones no es un tema solo de aumentar la deuda pública, sino también de hacer acciones que toquen el fondo del modelo”.

En cuanto a los pasos siguientes que dependen del Senado y un posible requerimiento ante el Tribunal Constitucional, la parlamentaria por el distrito 12 dijo que “espero que el Senado esté a la altura de las circunstancias que vive el país. Y sobre el requerimiento ante el TC quiero ver si el Gobierno se atreve a ir. No creo que lo hagan. Lo mejor es que repiensen la forma de enfocar las políticas económicas porque esa mentalidad de tener un modelo ultraconcentrador y ultraconservador lo único que promueve es la falta de cohesión social y la perpetuación de la desigualdad”.