El senador de Renovación Nacional Andrés Allamand comentó la situación que vive el país, a más de un mes de iniciadas las movilizaciones sociales que sacuden al país, y, sobre todo, cómo esta ha afectado a la centroderecha, su sector.

A modo de mea culpa, en entrevista con El Mercurio, el senador partió recriminándose “no haber leído las señales del gigantesco malestar social que se había acumulado en el país” y apuntó a que tampoco “calibraron bien” el impacto que generó en la ciudadanía la “secuencia de abusos”.

“Me recrimino de no haber empujado con más fuerza un cambio de actitud en la centroderecha hacia el tema de la desigualdad y haber roto frontalmente con dos premisas falsas que hasta ahora nos habían acompañado: Que mientras disminuyera la pobreza, la desigualdad no importaba, y que el solo crecimiento, casi con piloto automático, iba a ir disminuyendo la desigualdad”, afirmó Allamand, sin preguntas de por medio.

Tras hacer un repaso por su postura frente al acuerdo constitucional, Andrés Allamand comentó el manejo que ha tenido La Moneda frente a la crisis, viéndose obligada a cambiar su agenda e incluso tomando distancias de ideas propias de la centroderecha, como las opiniones divididas en Chile Vamos frente la firma del “Acuerdo por la Paz”, que fijó las bases para el camino hacia una nueva Constitución.

Frente a esto, el senador reconoció que su sector enfrenta desafíos complejos, “y no exagero una pulgada si digo que en 2020 se va a jugar el destino del país y de nuestras ideas”, comentó afirmando que en el sector tienen a lo menos, cuatro desafíos.

“El primero es saltar la valla del plebiscito de abril. ¿Por qué lo digo? Porque en Chile Vamos habrá partidarios de la nueva Constitución, entre los que me incluyo, y también partidarios de mantener la actual. Es decir, en un plebiscito extraordinariamente importante, vamos a votar legítimamente divididos; por lo tanto, habrá que ser particularmente talentosos políticamente para manejar esa diferencia y que ella no resquebraje la coalición”, dice Allamand.

“En segundo lugar, tenemos que movilizar a toda nuestra gente para la elección de convencionales, ya sea en el formato de convención íntegramente elegida, o mixta”, añadió el senador.

En tercer lugar, para Allamand, la centroderecha tiene que ayudar a la recuperación del Gobierno, “que objetivamente pasa por un momento de debilidad”.

El senador señaló que el Gobierno tiene que seguir siendo un actor relevante en estos dos años, fundamentalmente para sacar adelante la agenda social, “que va a ser una de las respuestas a la crisis que se ha desatado”.

Y por último, dice, “tenemos que ajustar y renovar nuestro discurso político, reforzando y no abandonando nuestros principios y valores permanentes”.

“Veo este último aspecto con gran preocupación, porque algunos de nuestros dirigentes están abrazando la retórica de la izquierda, comprando la idea de que los últimos 30 años el país fue un desastre, y que nada hay de rescatable en el proyecto país que se impulsó desde el retorno a la democracia. Veo ahí un peligroso margen de confusión”, agregó en referencia a los dichos del presidente de RN, Mario Desbordes.

Finalmente, Allamand comentó que este es el momento de ser pragmáticos, pero al mismo tiempo responsables.

“Creo que con más fuerza que nunca tenemos que insistir —en un momento en el que nadie habla de ello— en la fuerza y en el valor que tienen el progreso y el crecimiento para resolver en forma permanente los problemas de los países. En la valoración del emprendimiento y de la iniciativa individual, en la necesidad de la retribución del mérito, en la permanencia de la libertad de elegir y de que existan siempre oportunidades para las personas. No es el momento de abandonar los principios de la centroderecha, sino por el contrario, es el momento de defenderlos con más fuerza”, sentenció.