Disney se ha caracterizado en los últimos años por su compromiso con el progresismo; la inclusión, la diversidad sexual y el ecologismo han sido algunos de los temas que ha abordado la compañía en sus películas y series, pero al tratarse de un verdadero imperio capitalista es complicado lograr un balance entre los mensajes que quiere transmitir al mundo y sus intereses económicos. [entity_embed style=»link-tomatometro» id_entity=»251558″][Pelicula] Frozen 2[/entity_embed] es el último ejemplo de un problema que no sólo atañe a Disney sino a casi todos los grandes estudios que producen películas ecologistas y por otro lado contaminan con productos de todo tipo para explotar el éxito de sus propiedades.

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