El senador Guido Girardi (PPD), miembro de la Comisión de Salud del Senado y autor de la Ley de Fármacos II, calificó como un “avance importante” la reciente aprobación de la iniciativa en la Cámara de Diputados y que, ahora, retorna al Senado para su tercer trámite.

El parlamentario afirmó que “hay muchos aspectos positivos en la ley, pero hay tres que son cruciales y que quedaron fuera: fijación de precios, prohibir la integración vertical y terminar con las marcas propias (o genéricos de marca) porque son una estafa”.

Por ello Girardi señaló que “en la Comisión de Salud del Senado -con la ratificación de la Sala- rechazaremos el máximo de artículos posible para discutirlos en la Comisión mixta que deberá formarse”.

Y agregó que “ahí vamos a ver si el oficialismo está de verdad dispuesto a terminar con los abusos y tocar los intereses de estos grupos económicos que hasta ahora habían defendido de manera irrestricta. Cuando este proyecto se votó en el Senado a fines de 2017, la mayoría de los parlamentarios de derecha votaron en contra para favorecer el abusivo negocio de laboratorios y farmacias… espero que después de todo lo ocurrido eso haya cambiado”.

El senador explicó que “una de las principales demandas de la ciudadanía es terminar con los abusos en la venta de medicamentos, porque en Chile son un bien privado y no un bien público como debiera ser porque es el médico y no uno el que decide qué debe adquirir”.

Girardi añadió que “además está casi obligado a adquirirlo en algún local de las tres cadenas –un cuasi monopolio- y a precios abusivos porque el margen de utilidad que obtienen, primero los laboratorios y luego las farmacias, son entre 50 y 70% lo que es un escándalo en cualquier parte del mundo y que hace que un remedio que en Europa cuesta 2 mil pesos, acá valga 40 mil”.

Por eso para el parlamentario se debe incorporar a la ley “la fijación de precios para que las utilidades, tanto para laboratorios y farmacias, no sea superior a un margen de 15%”.

Agregó que “lo segundo es terminar con la integración vertical. No es aceptable que las cadenas de farmacias sean a la vez dueñas de laboratorios porque el incentivo para vender sus productos y desplazar a otros es absoluto”.

Afirmó que “Lo tercero es terminar con las marcas propias o genéricos de marca, porque es un fraude, una estafa, porque a la misma pastilla le cambian el nombre y el envase y suben el precio seis o más veces”.

Dijo que “en la comisión mixta deberemos incorporar la regulación de precios y reponer el fin de las marcas propias (o genéricos de marca) y de la integración vertical, para avanzar en una legislación que garantice que el precio de los medicamentos disminuirá y no será una pirotecnia más”.

Y concluyó: “ahora podemos ver si la derecha tiene un compromiso real con el término de los abusos de todo tipo”.