En el reporte diario del Covid-19 en Chile, el ministro de Salud Jaime Mañalich valoró la votación del Senado que despachó el proyecto que habilita a médicos cirujanos calificados por una universidad extranjera para ejercer en el sector público, aunque no tengan el Examen Único Nacional de Conocimiento de Medicina (Eunacom) aprobado.

El proyecto fue aprobado por el Senado por 37 votos a favor y uno en contra (de senador RD Juan Ignacio Latorre) y ahora la Cámara Baja deberá revisar la propuesta.

“Quiero agradecer muy sinceramente al Senado porque ayer despachó en primer trámite la ley de especialistas antes llamada ley Eunacom, que significa que médicos que están calificados por una universidad extranjera para ejercer una especialidad en Chile puedan hacerlo sin necesidad de rendir el Eunacom, por lo menos durante los próximos dos años”, dijo Mañalich esta mañana.

El ministro destacó que “esta votación en el Senado fue prácticamente unánime y unánime había sido en la Comisión de Salud del Senado. Esto permite reclutar rápidamente una cantidad significativa de especialistas con los que hoy no contamos, porque hasta ahora puedan ejercer sólo como médicos generales en condiciones que muchas estas personas están extraordinariamente calificadas como anestesistas, cardiólogos, intensivistas y médicos de urgencia, que es evidente en nuestra mayor necesidad dentro del periodo de pandemia”.

El proyecto originalmente estaba enfocado en permitir a los Servicios de Salud contratar médicos egresados e internos de Medicina, por dos años, y luego en la Comisión de Salud del Senado el Ejecutivo ingresó una indicación sustitutiva que establece que los médicos cirujanos chilenos y extranjeros con especialidad certificada por una universidad nacional o foránea, podrán ser contratados por los Servicios de Salud para trabajar en el sistema público aunque no hayan rendido el examen validado por la Corporación Nacional Autónoma de Certificación de Especialidades Médicas (Conacem).

El proyecto es explícito en que “quedan exceptuados de aquello, los profesionales que no acrediten sus estudios universitarios y que hayan reprobado dicho test”.

Durante la votación del proyecto, los senadores reconocieron que la pandemia ha dejado en evidencia una triste realidad: la carencia de estos profesionales principalmente en el sector público y en regiones.

“Este proyecto no resuelve el problema de fondo que es el déficit de cuatro mil especialistas que existe hoy en el país, sin embargo, la urgencia de la pandemia de COVID-19 justifica la norma”, indicaron los parlamentarios.