“Nos parece inconcebible volver a lo de siempre”, escribe el colectivo en el texto publicado por el diario francés Le Monde, suscrito también por el cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu y actores como Robert de Niro, Jane Fonda, Jeremy Irons, Cate Blanchett, Penélope Cruz, Juliette Binoche y Ricardo Darín, así como el premio Nobel de la Paz Muhammad Yunus.

La “tragedia” de la covid-19 tiene a la vez “la virtud de invitarnos a hacer frente a las cuestiones existenciales” y encarar un “problema sistémico”, reflexionan los firmantes.

“La catástrofe ecológica en curso pone en evidencia una metacrisis: la extinción masiva de la vida en la Tierra ya no da lugar a dudas y todos los indicadores anuncian una amenaza existencial directa. A diferencia de una pandemia, por muy grave que sea, se trata de un hundimiento global”.

Una transformación radical

“El consumismo nos condujo a negar la vida en si misma: la de los vegetales, animales y la de un gran número de seres humanos. La contaminación, el cambio climático y la destrucción de espacios naturales están conduciendo el mundo a un punto de ruptura”, prosigue la tribuna.

El colectivo llama “solemnemente a los dirigentes y ciudadanos a separarse de la lógica insostenible que sigue prevaleciendo y trabajar por fin a una refundación profunda de los objetivos, valores y economías”.

Una “transformación radical se impone a todos los niveles”, afirma este colectivo de artistas y científicos. “¿Para cuándo los actos? Es una cuestión de supervivencia, tanto como de dignidad y coherencia”.

Traducción de la publicación completa: 

La pandemia de Covid-19 es una tragedia. Sin embargo, esta crisis tiene la virtud de invitarnos a enfrentar las preguntas esenciales.

Los resultados son simples: los “ajustes” ya no son suficientes, el problema es sistémico.

Por favor, no volvamos a la normalidad

El desastre ecológico actual es parte de una “metacrisis”: la extinción masiva de la vida en la Tierra ya no está en duda y todos los indicadores apuntan a una amenaza existencial directa. A diferencia de una pandemia, por grave que sea, es un colapso global cuyas consecuencias serán más allá de toda medida.

Por lo tanto, solemnemente pedimos a los líderes y ciudadanos que salgan de la lógica insostenible que aún prevalece, para finalmente trabajar en una revisión profunda de los objetivos, valores y economías.

Punto de ruptura

El consumismo nos ha llevado a negar la vida en sí misma: la de las plantas, la de los animales y la de un gran número de humanos. La contaminación, el calentamiento global y la destrucción de espacios naturales están llevando al mundo a un punto de quiebre.

Por estos motivos, combinados con las desigualdades sociales cada vez mayores, nos parece impensable “volver a la normalidad”.

La transformación radical que se requiere, en todos los niveles, requiere audacia y coraje. No sucederá sin un compromiso masivo y decidido. ¿Cuándo son los actos? Es una cuestión de supervivencia, tanto como dignidad y consistencia.