El director ejecutivo del Servicio de Evaluación Ambiental,acogió parcialmente las siete de las once reclamaciones presentadas por la ONG FIMA, Observatorio Ciudadano e interpuestas a favor de grupos de vecinos y comunidades indígenas de la zona de Huife Alto en contra de la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) que autorizaba el funcionamiento del proyecto “Pequeña Central Hidroeléctrica Llancalil”, ordenando retrotraer el procedimiento de evaluación al momento previo a su aprobación.

La determinación se basó que durante la evaluación ambiental, el titular no pudo comprobar que se descartara correctamente la generación de impactos significativos a las personas que habitan el territorio, así como tampoco a la fauna y la actividad turística de la zona. Así como tampoco se habría acreditado el cumplimiento normativo en materia de ruido y vibraciones.

“Consideramos que esta es una resolución muy importante, ya que el Servicio de Evaluación Ambiental reconoció que se produjo un error en la calificación favorable de este proyecto y sin que tuviésemos que recurrir a tribunales, dictó la orden de retrotraer el proceso para que se incorporen los elementos necesarios para la evaluación, en este caso, un informe antropológico adecuado que permita identificar a las comunidades presentes, sus medios de vida y los impactos reales que este proyecto tendría para su vida, entre otros elementos” explicó Antonio Madrid, abogado de ONG FIMA.

Cabe destacar que el director ejecutivo del SEA acogió los alegatos presentados en los que se argumentaba que, con los antecedentes presentados por la central, era insuficiente saber el potencial para afectar a los pueblos indígenas que habitan en la zona. En este sentido, señaló que no se puede hacer este análisis a partir de un informe antropológico que data del 2014 y se encuentra desactualizado, el que tampoco consideró las modificaciones que habría sufrido el proyecto a lo largo de la evaluación.

Para Guillermina Inzunza Maureira, presidenta de la junta de vecinos de Huiefe, “este proyecto es una amenaza para los vecinos que no viven tranquilos pensando que se podría llevar a cabo. Queremos que este lugar se conserve y que no se destruya. No vamos a dejar que ellos se metan a destruir nuestra belleza natural, este pulmón verde que tenemos y que quedan tan pocos en el país”.

Respecto a la resolución, la representante de los vecinos de Huiefe, agregó “Esta resolución es un buen paso. Pero no es el final de esta historia y no vamos a descansar hasta el final. Nosotros vamos a seguir muy atentos a cómo avanza el proyecto y que los dueños no hagan nada que no corresponda”.

La resolución implica que los aspectos deficientemente evaluados deben ser complementados por el titular, luego de lo cual los organismos que participaron en la evaluación deberán volver a pronunciarse, dando lugar a una nueva RCA. Es importante señalar que el titular puede reclamaresta decisiónante el Tercer Tribunal Ambiental, para lo cual tiene un plazo de 30 días.

Sobre la central

El proyecto “Pequeña Central Hidroeléctrica Llancalil” pretende generar 6,9 megawatts de energía, mediante la intervención dos ríos (Llancalil y Liucura), para construir allí tuberías de aducción que encaucen 5 mil metros de zonas termales ubicadas a orilla del río Liucura; de igual forma que contempla remover 340.000 metros cúbicos de tierra; 38.000  m3 de suelo vegetal y 21,43 hectáreas de bosque nativo (roble, raulí, y coigüe).