El músico Polo Gompertz lanzó su nuevo disco “Corona Moods” en medio del confinamiento por la pandemia.

Se trata de una placa que contiene 12 temas instrumentales que expresan los diversos estados anímicos “por los que muchos hemos transitado durante estos tiempos”.

“Es un disco sensible, delicado y potente a la vez, cargado de sensaciones distintas, como una montaña rusa que pasa de la tranquilidad al caos, de la alegría a la melancolía, un viaje sonoro que se va descubriendo poco a poco”, cuenta.

Trayectoria

Gompertz comentó el año 2000 comenzó su viaje musical como percusionista, y luego como baterista en diversas bandas de latin jazz, batucadas, fusión y world music.

El 2003-2004 viajó a Paris, donde estudió el audio digital y sus aplicaciones en la música electro acústica. De vuelta en Santiago, armó su propio estudio de grabación y comenzó a producir para diversos proyectos audiovisuales.

En forma paralela, comienza a crear material inédito y a componer sus primeras discos como solista explorando los más diversos estilos e instrumentos.

La curiosidad, la experimentación y el amor por el sonido lo llevó a trabajar en el área del diseño sonoro para cine independiente, instalaciones artísticas, y museos (Museo Corbeta Esmeralda en Iquique y Museo del Sonido en Santiago, entre otros).

Génesis del disco

“Hace 20 años pude experimentar y aprender sobre el poder sanador que tiene la música. El sonido, las vibraciones, las frecuencias y todos los componentes de la música, provocan distintos efectos a nivel físico, mental y espiritual”, señala al ser consultado sobre el génesis de su más reciente trabajo.

“‘Corona Moods’ nace de la necesidad de expresar y explorar los distintos estados anímicos que produce vivir en cuarentena, es una especie de catarsis musical, muy liberadora y sanadora. El concepto del disco es aprender a convivir con nuestras luces y sombras”, explica.

“El trabajo de producción, comienza en mi estudio, revisando material inconcluso, experimentando con nuevas ideas sonoras y distintos instrumentos, sin ningún filtro, sacando hacia afuera, haciendo consciente lo inconsciente. En una segunda etapa, de manera bien intuitiva, rescato aquello que más me hace sentido y lo voy enriqueciendo con nuevos arreglos, instrumentación y armonización. Todos los tracks tiene un proceso distinto, por ejemplo en unos comienzo con ciertos acordes, en otros con el ritmo, o improvisando con el piano y la melodía”.

Se trata de un proceso muy libre, orgánico y fluido, “quizás porque como músico independiente siempre he tenido plena autonomía sobre lo que quiero expresar y cómo hacerlo. Quizás también porque la necesidad de expresión es tan fuerte y clara que todo fluye”.

Pandemia y arte

Gompertz cuenta que si bien ya había producido varios discos instrumentales en distintas épocas y para otros proyectos musicales y audiovisuales, “Corona Moods” es el primer disco que produce en cuarentena, con todas las dificultades y desafíos que eso ha significado.

“La pandemia nos demuestra lo frágil y efímera que puede llegar a ser nuestra vida. Como artista y como ser humano, pienso que es una época de mucha incertidumbre. Los sistemas políticos, sociales y económicos se caen a pedazos y nos muestran las injusticias y desigualdades que nadie quería ver”, reflexiona.

Sin embargo, para el artista también es una oportunidad para cambiar hábitos y formas de pensar y actuar.

“Espero que como sociedad entendamos de una vez por todas que la economía y los logros materiales no pueden ser más importantes que la vida o que la naturaleza. Que el amor y la conexión entre los seres humanos es lo que le da sentido a nuestra existencia”, dice.

“Estoy convencido que podemos evolucionar hacia una humanidad más justa, más consciente y colaborativa, donde podamos vivir todos en condiciones dignas. Esto requerirá tiempo y trabajo, pero tengo fe en la humanidad”, concluye.